El cuarto álbum de los canadienses Broken Social Scene implicó la dinámica habitual: juntar gente, dejar fluir las ideas y que el talento rebase todo. Feist, Metric, Pavement, nombes relacionados en alguna forma a este trabajo, cuyo resultado a ratos parece sacado del baúl de los ’90. Sea por los arreglos de vientos à la World Party o por canciones como ‘Forced to Love’. Sin embargo, esto no hace más que enriquecer una producción sólida de principio a fin. Constante, mas no plana (‘Sweetest Kill’ es un tema de acordes simples que jamás aburre). Al contrario: está llena de detalles, minucias sonoras que, en casos como los últimos dos minutos de ‘Ungrateful Little Father’, derechamente son ambrosías auditivas. ‘Me and My Hand’, que puede o no ser una oda onanista, cierra Forgiveness Rock Record. Uno de los discos necesarios del 2010.
Publicado en Extravagaza! #76, Junio de 2010

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